Únete a nuestras redes

NOTICIAS

“Turismo del Medicamento”

Estimados:

Como todos hemos observado, en estos días está de actualidad el tema de los elevados costos de los medicamentos en Chile.

Esto es algo que nuestra farmacia a denunciado desde hace más de 30 años y solo hoy, debido a la aparición de la farmacia popular municipal ha tomado mayor relevancia.

Es efectivo que desde hace muchos años los enfermos viajan a Argentina con el fin de adquirir medicamentos que no pueden financiar en Chile.

Farmacia Daniela es pionera en la importación de medicamentos por receta paciente y la elaboración en recetario magistral de medicamentos no disponibles en el país, o bien que cuyo costo los hace inaccesibles para los enfermos chilenos.

Lamentablemente, para desarrollar nuestra labor, que combina el negocio con la parte social hemos debido soportar a lo largo de estos 30 años todo tipo de dificultades, desde persecuciones por parte de las farmacéuticas multinacionales, amenazas telefónicas, trabas y más trabas por parte del Instituto de Salud Pública, constantes fiscalizaciones también por parte de estos, decretos como el 79/10 elaborado entre cuatro paredes por el ISP y las farmacéuticas multinacionales, este decreto infernal es el que regula lo referente a los preparados magistrales en Chile y el que está acabando con el recetario magistral en nuestro país.

A través del recetario magistral se podrían elaborar cientos de medicamentos, a costos varias veces menores de aquellos registrados y comercializados por los laboratorios, lamentablemente el decreto en cuestión prohibe elaborar las mismas dosis que aquellas registradas y comercializadas por los laboratorios de producción masiva, incluso aunque estos laboratorios no los esten comercializando en el país, basta que esten registrados ¿?.

El decreto 79/10 ha dictaminado que un preparado, el que además del principio activo incluya excipientes (prácticamente todos) solo tiene 40 días de vida útil, baste decir que esto no posee ningún respaldo técnico/científico, en U.S.A. se dá seis meses y en España un año o más.

Otra forma de inhibir el recetario magistral, es a mi juicio la obligación de cursos y examenes para los auxiliares de farmacia. El último examen tomado por el Ministerio de Salud ocurrió hace casi un año atrás y se obliga hoy a efectuar cursos en institutos privados por tres años.

Existe por tanto una gran falta de auxiliares de farmacia habilitados para trabajar en recetarios magistrales.

Por último, el Instituto de Salud Pública a través de Anamed está constantemente fiscalizando los recetarios, e imponiendo para estos condiciones de funcionamiento y normas dignas solo de, Alemania, Japón, U.S.A. etc., sin embargo, no nos permiten ayudar a los enfermos con la preparación de las mismas dosis registradas en Chile.

Puedo demostrar que gran cantidad de medicamentos esenciales para salvar o prolongar la vida son factibles de realizar como preparados magistrales, con costos diez o más veces menores a los existentes en plaza.

Cito dos ejemplos:

  • Bosentan, de uso en hipertensión pulmonar y esclerosis sistémica.

Se podría elaborar en las dosis de 62,5 o 125 mg. con un costo no superior a $300.000, pues en Chile su costo supera en algunos casos los tres millones de pesos por tratamiento mensual.

  • Imatinib 100 – 400 mg., de uso en el cancer, es factible de elaborar en R.M. por talvés menos de $300.000, pues su costo en Chile supera los dos millones de pesos por tratamiento mensual.

 

Otro ejemplo

  • Nuestra farmacia elabora en plaza el medicamento huérfano Ácido Quenodesoxicólico 250 mg x 100 cápsulas, se utiliza en la patología denominada Xantomatosis Cerebrotendinosa, nuestro precio de venta como preparado magistral es de alrededor de $150.000 por envase con 100 cápsulas, de momento atendemos a diez enfermos, de estar registrado en Chile por la empresa norteamericana que posee la licencia, no se nos permitiría elaborar la dosis de 250 mg. o cualquier otra registrada, el precio de este medicamento en U.S.A. es de alrededor de $2.800.000 por envase con 100 cápsulas y talvés nuestros enfermos debiesen entonces asumir este valor.

 

Con referencia a la importación de medicamentos por receta, nuestra farmacia por lo general importa desde Europa, testigos son miles de enfermos que han importado durante estos treinta años, a precios significativamente menores a los existentes en Chile.

También importamos desde Argentina, pero lamentablemente en ese país sus autoridades de salud prohíben a las distribuidoras la exportación de medicamentos, solo es factible viajar y comprar directo, existe además un tema cambiario que favorece a quienes viajan a comprar y posteriormente no pagan impuestos, hecho que nuestra farmacia no puede obviar, aún así, en la mayor parte de los medicamentos son menores sus precios en Europa.

La excepción son algunos oncológicos y ciertos productos para otras patologías, como es el caso de Berinert – P 500 UI para el tratamiento del angioedema hereditario y el cual en su mayoría los enfermos chilenos lo compran en Argentina, luego lo internan al país con sus recetas.

Las trabas de Anamed a nuestras importaciones son variadas y van desde la “muy acuciosa revisión de la receta médica” rechazando bajo diferentes pretextos algunas de ellas, demora en la autorización para el desaduanamiento y uso de los medicamentos, errores constantes de sus funcionarios en las autorizaciones etc.

Hemos debido esperar para desaduanar hasta tres semanas, mientras los enfermos esperan y nuestra farmacia incurre en mayores gastos, producto del pago por bodegaje diario en aduana y los 20 o más viajes que debe efectuar un funcionario nuestro hasta el ISP, para rogarles aceleren las autorizaciones para el desaduanamiento y uso de los medicamentos.

Por último, y creo que con el propósito de acabar con nuestra farmacia Anamed permite a oficinas sin autorización sanitaria de funcionamiento, la importación de medicamentos por receta, una de estas empresas funciona desde hace más de 10 años y sin farmacéutico responsable.

La legislación chilena es clara al respecto y dice que quien a cualquier título importe medicamentos debe contar con un local y bodegas autorizadas para estos efectos, más áun, solo las farmacias están autorizadas a dispensar medicamentos y ello es porque obligatoriamente deben contar con un químico farmacéutico responsable, hecho que de ninguna manera se cumple por parte de estos importadores informales, avalados por el ISP y Anamed.

Deseo comentarles además que existe otra fórmula que permitiría rebajar significativamente los precios en Chile, evitando con esto en gran parte el obligado “Turismo del medicamento a Mendoza e incluso Buenos Aires”.

Para ello es importante que el Gobierno autorice la venta de medicamentos por parte de Cenabast a todas las farmacias del país, en un primer y somero análisis he detectado más de 250 medicamentos esenciales que adquiere hoy Cenabast y los cuales a futuro podrían comercializarse a través de las 1.500 farmacias pequeñas y medianas de nuestro país, con valores menores que van desde un 50% y hasta un 80% respecto de los precios actuales en farmacias de cadenas, porque son estas y los laboratorios quienes establecen los precios al público en nuestro país, las demás farmacias somos comparsas, que debemos bailar al ritmo que los anteriores nos marcan, nuestra farmacia es una excepción y de ahí los problemas que tenemos.

El día Lunes 16/11 he asistido a un coloquio, organizado por la Universidad San Sebastián, en este han intervenido nuestro presidente de Affi Q.F. y Abogado Hector Rojas P. el cual ha tenido a mi juicio una excelente participación, tocando temas claves para regular hacia abajo los precios de los medicamentos, también ha participado el señor Director del ISP, Doctor Alex Figueroa y el señor Embajador de Argentina Doctor Ginés González, de este último rescato aparte de los palos a las farmacéuticas, algunas frases que nuestro Gobierno debiese conocer y aplicar.

  1. “En algún momento, ante estos abusos el Estado debe intervenir con todo el poder político”.
  2. Ante precios escandalosos, se debe actuar casi como “mafiosos” llamar a los laboratorios y decirles “O bajan sus precios o no les compramos”, se podría llamar a licitaciones en que puedan participar empresas internacionales etc.

Finalmente quiero comentarles que, con la aparición de los productos biológicos, biosimilares, otros para el cáncer, leucemia, hepatitis – C etc. se nos vienen encima cientos de miles de tragedias, por la imposibilidad de nuestros enfermos para financiar costos que pueden llegar a superar los noventa millones de pesos por tratamiento, es el caso de los tratamientos combinados para la Hepatitis – C (Sovaldi, Viekira Pak, Daklinza etc.).

Si el estado efectivamente posee un interés por ayudar a que nuestros enfermos se medicinen con precios más justos, debería entonces apoyar ideas como la nuestra.

Estoy convencido de que si el Estado nos apoya serían muchas las farmacias por el país que replicarían nuestro modelo y con ello finalmente serán miles de enfermos quienes se beneficien.

Mis dudas son:

  1. ¿Está nuestro Gobierno dispuesto a pisar los pies a las grandes farmacéuticas, especialmente multinacionales norteamericanas o europeas?.
  2. Si los precios, como debiese ser bajan un 50 o más por ciento el Estado reauda menos por concepto de IVA.

¿Está el Estado por favorecer a los enfermos o preferiría seguir percibiendo mayores ingresos por concepto del IVA en los medicamentos?.

3. Es posible que alguna de nuestras propuestas se contraponga al amarre de Chile con EEUU en el Acuerdo Transpacífico de Libre Comercio (TPP) y por ello el Gobierno está cada vez aumentando más las trabas en el tema de los medicamentos, pasando por encima de las necesidades de miles de nuestros enfermos imposibilitados de acceder a sus tratamientos por el alto costo de sus medicinas.

Aquí podría caber por ejemplo la negativa a modificar el decreto 79/10, que regula lo referente a los recetarios magistrales, pues por esta vía los laboratorios, especialmente norteamericanos podrían ver afectados sus intereses, protegidos hoy por patentes abusivas.

Cito un ejemplo:

El medicamento Sovaldi (Sofosbuvir) 400 mg. x 28 comprimidos posee hoy un valor de diez millones de pesos, existen hoy ya varios fabricantes de la materia prima y se podría elaborar en recetario magistral en un costo que estimo no superaría los $250.000 y con una razonable utilidad para aquella farmacia que lo elabore en su recetario.

Se podrían citar muchos más ejemplos similares.

Si el Estado no toma medidas y tampoco acepta sugerencias como son las que proponemos, entonces deben ser los enfermos y también aquellos que algún día también pueden estarlo, los que debemos exigir nuestros derechos con firmeza.

Saludos cordiales,

Daniel Zapata Z.

Farmacia Daniela

farmaciadaniela@gmail.com

UBICACIÓN


Diseño y desarrollo | Click Comunicaciones
logo-footer

Av. Portugal # 16, Metro UC. Fonos: (56-2) 2222 2969 / 2634 6336 E mail: farmaciadaniela@gmail.com. Whatsapp +569 5515 2117
Horarios de atención: Lunes a viernes de 9:30 a 14:30 y de 15:30 a 19:30